Cuando salió Se7en, y a pesar de mi aversión a que usen la mitología judeocristiana para hacer más ficción, la fui a ver al cine con una mujer que no entendía las referencias y no hilaba las pistas que se presentaban en pantalla, es más, contínuamente me preguntaba qué acababa de suceder o por qué fulano estaba reaccionando de equis manera a tal frase o acción o en dónde se relacionaba con el misterio.
Y sin embargo, creo que ella le entendió mucho mejor que yo al momento final, con la sorpresa de paquetería que Doe ha preparado en su inexorablemente correcta comprensión de la naturaleza humana. Ella sí sintió el putazo emotivo, sí se supo identificar con el personaje de Paltrow (a quien yo no podía dejar pasar más allá de mis ojos por su insuficencia física para llenar como se debe un vestido), ella sí sufrió la pérdida de Mills y de hecho casi logra guacarear el hot dog que había logrado mantener en ella a pesar de las escenas de asesinato previas. Tal vez porque yo ya iba con una ideología de misántropo en esos años.
Yo a la fecha cuando alguien me hace la pregunta de “¿Qué traes en esa caja?” a veces simplemente respondo “La cabeza de Gwyneth Paltrow”. No todos saben de qué estoy hablando, pero los que sí vieron Se7en y se ríen conmigo me causan igual satisfacción que quienes dicen “aaaawww” y reviven con lástima la escena.

Para mí, Brad Pitt se ganó mi respeto con Fight Club. Mismo director que Se7en y Bejamin Button, que ayer fui a ver. ¿Qué pensé?
SPOILERS
SPOILERS
SPOILERS
- No es el peor mutante que he visto, pero sí uno de los más inútiles, y sin embargo es de los más interesantes.
- “Botones Botón” es una jalada de pelos y no se me hizo simpática.
- No me pude conectar realmente con Mr. Button.
- Hubiera estado de huevos que se quedara junto a la bailarina toda la vida, y que a ella también le llegara el Alzheimer. Ah-jajajaja.
- Pinche traducción de mierda. “Who’re you, Dick Tracy?” se convierte en “¿Quíen eres, Superman?” como en 1933, o sea 5 años antes de que el kryptoniano saliera en Action Comics #1.
- Cuando narran los pormenores del accidente que lisió a la bailarina, se quiere convertir en Amèlie con su narrador omnisciente y anecdótico sin ninguna buena razón.
- Recodé un caso real de un guardabosques que sí recibió a lo largo de su vida siete relámpagos y se acabó suididando.
- Tim Burton hubiera estado feliz de filmar algo así. Un momento. Ya hizo El Gran Pez, con sus freaks y enanos y guerra y toda la crónica de una muerte anunciada.
- Qué guapa es Cate Blanchett, como mujer es más estética que Pitt como hombre.

- Me sentí más conmovido, por mucho, con el final de “Y, the Last Man” de Brian. K. Vaughan. No tiene mucho que ver, pero es que el día anterios releí los últimos 8 o 10 capítulos. Pero eso es tema de otro post.






































































